¿Cómo sanar y mejorar la relación con tu papá?

¿Cómo sanar y mejorar la relación con tu papá?

Necesitas sanar tu relación con tu padre si…

  • Si sientes que tienes asuntos pendientes con tu padre, tengas o no relación con él.
  • Si cada vez que tratas con él sales herido (a) y te inunda una gran rabia o un gran dolor.
  • Si piensas que no has tenido al padre que necesitaste y esto ha afectado negativamente en tu vida, quédate porque este blog es para ti.

El efecto de tener una figura masculina fuerte y sana en nuestra vida como niños, es poder mirarnos a nosotros mismos de manera positiva, es poder percibirnos como personas fuertes interiormente y sanas.

Según Otto Kelly, fundador y presidente de la asociación norteamericana de Dad Academy (la academia de padres), toda enfermedad social está directa o indirectamente relacionada con la ausencia paterna, ya sea una ausencia real o emocional.

Se han clasificado 6 tipos de padre que crean la herida con el padre, y son:

  1. El padre desaprobador
  2. El padre con enfermedad mental
  3. El padre con una o varias adicciones
  4. El padre abusador
  5. El padre en que no se puede confiar (que no cumple sus promesas)
  6. El padre ausente (física o emocionalmente).

La herida del padre ausente es extremadamente profunda y tiene efectos en toda la sociedad, por esto urge la necesidad de sanar relación con el padre.

Porque el padre ausente (física o emocionalmente) afecta a la necesidad de protección, afecto, autoestima y seguridad en los hijos, y como consecuencia la sociedad se llena de adultos inseguros, que se “venden” a sí mismos por un poco de aparente seguridad.

Se venden en sus relaciones de pareja, se venden en su relación con la familia de su pareja, se venden con amistades tóxicas, se venden en trabajos precarios. Y todo este modo de vivir crea mucho sufrimiento a la persona, y esta puede reaccionar atacando a los que piensa que le hacen daño, o según el principio de indefensión aprendida, dejándose maltratar por otros, metiendo a la persona en una espiral de vida infeliz e insatisfactoria.

La madre ocupa un papel fundamental en el desarrollo de un futuro adulto emocionalmente sano. Y además, el padre llena ciertos aspectos que solo él puede llenar. El padre nos da el sentido de ser importante por quienes somos, nos da validación que somos adecuados, aptos y lo estamos haciendo bien, refuerza nuestro sentido de ser capaces y de poder conseguir lo que nos proponemos.

Todos los seres humanos en algún momento sentimos la necesidad de sentirnos protegidos por otros, sentirnos validados, importantes y reconocidos por otro. Y esto se puede lograr finalmente sanando la relación con el padre.

Aprendemos a que para ser queridos, aceptados, vistos, amados por nuestro padre tenemos que hacer grandes esfuerzos para ser quien nuestro padre espera que seamos. Nos esforzaremos al máximo por encajar en lo que él espera de nosotros con tal de tener su aprobación.

Así, al no haber sanado relación con el padre, aprendemos un patrón de comportamiento que llevaremos a lo largo de toda nuestra vida adulta con nuestras parejas, si no tomamos conciencia y empezamos a trabajar para modificarlo por otros patrones que sí nos beneficien.

Sanar la relación con el padre ausente no se hace de un día para otro, es un proceso. Para sanar la relación con el padre ausente esta es la solución: tú tienes que ser tu propio padre. Sí, tú mismo (a).

Recuerda que no estás solo (a) ni tienes que hacer ese proceso solo (a). Puede buscar a un profesional como yo u otra persona que pienses que te puede ayudar para recorrer tu proceso de sanar las heridas con tu padre.

Si tienes la herida del padre ausente y necesitas sanar la relación con tu padre (que es la herida de rechazo o de abandono) probablemente te has pasado la mayor parte de tu vida adulta (y adolescente) buscando en los hombres eso que te faltó de tu padre. Esperando de los demás su aprobación, protección, seguridad, sentirte importante, valioso (a) y apoyado (a). Cuando sentimos que no nos dan lo que queremos, es cuando nos frustramos y empezamos a exigir y a demandar, y hacer sentir a los demás que no vale lo que nos brindan.

En el caso de las mujeres: tu pareja, aunque puede ayudarte en tu proceso y apoyarte, no es la persona que tiene que darte todo, porque él no es tu padre, él no puede sanar tu relación con tu padre.

Yo no recomendaría ir a pedirle a tu padre, aunque seas adulto (a), todo lo que necesitas, de él, porque si no ha sido capaz de dártelo en 30, 40, 50… los años que tengas, no esperes que lo va a empezar a hacer ahora, a no ser que tuviera un cambio de conciencia muy grande.

Lo que necesitas de tu padre tienes que aprender a dártelo tú. Y de esta frase quiero remarcar la palabra APRENDER. Nadie te ha enseñado, por eso vas a tener que aprenderlo.

¿Cómo se toma al padre?

Aquello que te gusta y aquello que no te gusta de papá, también está en ti. 

Tomar al padre es asentir tal y cómo es, con sus luces y sus sombras. 

Con ello consigues la paz y puedes cambiar lo que no te gusta de ti. 

Tomar a tu padre te permite hacer tu vida de la mejor manera, tomando tu responsabilidad y hacer por ti lo que hasta ahora le has exigido a él.

Al tomar al padre:

  • Consigues más claridad mental.
  • Tienes la capacidad de poner y ponerte límites.
  • Posees la fuerza para tomar decisiones.
  • Te aporta la capacidad de sentirte en paz contigo.
  • Te da la facultad para empezar negocios.
  • Obtienes más fuerza para afrontar tus objetivos.
  • Avanzas hacia la adultez.
  • Afianzas relaciones
  • Viajas y conoces otras partes del mundo.
  • Encuentras tu proyección social. 
  • Trabajas en lo que te gusta.
  • Plasmas la creatividad de lo femenino con claridad y fuerza.

 

¿Qué pasos seguir para sanar mi relación mis padres?

El cómo honrar a los padres, suele ser un proceso largo y doloroso, que puede llevarnos todo la vida. Pero, existen algunas recomendaciones que te pueden ayudar a restablecer la conexión interior con tus padres. Reconstruyendo los vínculos del poderoso amor que te une a ellos.

En este caso puedes aplicar estas recomendaciones para sanar la relación con el padre, pero son los mismos para sanar en la relación con la madre.

Reconocer que no existen fórmulas mágicas, es un trabajo de consciencia

Por muy buenas que sean las técnicas actuales de terapia, es necesario que asumas tu responsabilidad en el proceso de sanación, que es lo que realmente te lleva a hacerte consciente. No es una técnica específica, la que te pueda ayudar. Es más bien un proceso, que implica trabajo interno y crecimiento de forma continua. Para ello en Ser Voz Terapeuta tenemos un método terapéutico con el que te acompañamos en este proceso.

Comprender que hicieron lo que mejor sabían hacer

Cada uno de nuestros padres está sometido a la relación con sus propios progenitores, con sus dinámicas de vinculación particulares, con las costumbres de su época. Aprendieron con nosotros por ensayo y error con las herramientas que tenían. Obviamente, eso no justifica lo ocurrido. Pero, te puede ayudar a sentir más paz.

Aceptarlos tal como son

Cuando como hijo quiero cambiar a mis padres, estoy asumiendo el papel de “grande”. Y me lleno de soberbia, rompiendo una ley de vida y por ello efectivamente fracaso. Algunos padres efectivamente abandonan o maltratan, esa es una realidad. Es difícil aceptarlo, pero esa aparente “imperfección”, nos brinda un hermoso regalo, porque tenemos la oportunidad de amarlos tal y cual como son y a su vez nos permite amarnos tal y cual como somos.

Renunciar a creerme “mejor padre o madre”

Porque la vida se encargará de demostrarnos que lo terminaremos haciendo igual o peor que ellos. La vida compensa la humildad y castiga la soberbia.


Avanzar hacia la vida

En lugar de quedarnos anclados en los reclamos y los juicios. La experiencia tiene que ser útil para desarrollarnos y servir a los demás; para vivir una buena vida, aunque pareciera imposible de lograr. Porque si te mantienes en el sufrimiento no habrá valido la pena, nada de lo que tus padres hicieron.

Aprender a cuidar de ti

Hacerte responsable de tus sueños y metas y dedicárselo a esos dadores de vida, porque gracias a ellos puedes hacerlo. Indiferentemente, si los conociste o no. Porque ellos viven dentro de ti, gracias al legado que te dieron estás aquí y ahora. Nadie puede cargar contigo, ahora tienes que aprender a desarrollar tus padres internos.

Respetándoles como los grandes

Eso en ningún momento implica que te vas a quedar a su lado para toda la vida. Convirtiéndote en una carga para ellos, tampoco tienes que hacer todo lo que te dicen. Entender que ellos te seguirán viendo como su niño(a). Y por ello, no pueden evitar opinar acerca de tu vida.

Agradeciendo lo que te dieron

Porque gracias a eso, estás aquí y ahora. Puedes pasar la vida, con tus hijos. Todos lo que tienes y eres, proviene de ellos. El restablecer los vínculos amorosos con tus padres es un camino seguro a tu felicidad y la de tus hijos y tus relaciones en general.

Aprender a cómo se honra a los padres es básico para lograr tus sueños y llevar una vida plena.

5 Responses
  1. De acuerdo, dañar nuestra relación con nuestros padres, nos abre las puertas a la abundancia y la prosperidad. A la armonía y al equilibrio, a la Unidad 🙏🙏🙏❤️❤️❤️

  2. Excelente, prolijo, directo y muy profundo este msj Lina. Que buen contenido. No es una pildora… Es el frasco o la receta completa. Generosa como siempre. Bendiciones y felicitaciones por renovarte

  3. Muchas gracias Lina, muy completa la información y los talleres que he realizado contigo de sanar a la madre y al padre me han servido mucho y me han dado claridad y paz

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